A mi mamá le regalaron estos saleros cuando se caso...(huuuuuuuuuuuuuuy) y desde que me acuerdo se los pedia para jugar, pero no me los prestaba asi que jugaba con ellos a escondidas y por eso tienen las orejitas poquito rotas. A ella ni le gustaban se le hacian horriblemente cursis, a mi tambien de hecho, pero se me hacian padres para jugar.
Hoy se los pedi y por fin me los regalo ¡Wujuuuuuuuuuuuuuuuuuu!
Hoy se los pedi y por fin me los regalo ¡Wujuuuuuuuuuuuuuuuuuu!