No estoy habida de sentimientos y mucho menos de eventos románticos, realmente justo ahora los repudio más que un plato de habas. Y a veces ya ni repudio me da, me da más bien una especie de flojera dominical, de esa que te hace quedarte en pijama y como a eso de pasado el medio día, cuando el hambre le gane un poco a la apatía ir por un plato de cereal y ya servido darte cuenta que no hay leche. ¡Baaaaf que más da!
Las razones por las que he llegado a esta actitud creo que teórica y prácticamente son intrascendentes, y aunque fueran trascendentes que flojera escribirlas y mas leerlas. De cualquier forma siempre he sido algo apática para esos asuntos y a pesar de todo lo que el "mundo”, es decir: las revistas, canciones, cine, televisión y algunos victimas de sus hormonas, puedan decir de las maravillas existenciales (y comerciales, monetarias o de mercado) que trae el romanticismo, me considero una persona extrañamente feliz prescindiendo de el. Hasta ayer pensaba eso, ayer también esperaba en una avenida, la hora pico, un trafical y todos huyendo del trabajo a sus casas y de la nada un chico así medio mugroso de ojos verdes me saco platica y ¡Zaz! que me pega un beso junto a la boca. Yo claro que me quede con cara de ¡¿WTF?! Y se me hace poco, para las pulgas que me cargo debí soltarle un golpe, pero bueno no use la violencia porque simplemente no se me ocurrió y cuando me dijo adiós, medio desperté de mi trance y vi que se fue caminando muy despacio y yo me quede ahí parada. Me dio mucha risa y me sigue dando, por que me sentí parte de un cuento de Cortazar y después de pensar eso, regrese a la tierra y pensé -talvez ese tipo, anda por ahí persiguiendo y besando a todas las ingenuas por las calles. Si, es probable que sea un pillo, pero aun así me pareció encantador y asquerosamente romántico (y acuérdense que el tipo estaba mugrosito)-.
¡Ooh si queridos lectores! Ayer hasta esa hora, pensaba que el romanticismo es algo de total flojera y repudio... y hoy... pues hoy pienso casi lo mismo. Pero que bonito cuando todo es tan fugaz, inesperado y anónimo ¿a poco no? para no enterarme nunca de sus defectos (además de su evidente falta de aseo), para no ser victima de sus desatenciones y de lo que la inconveniente realidad pueda durar y soportar: unas semanas, unas meses o unos años.
Y a manera de conclusión:
Desconocido, si lees esto te diré: me enamore de ti, pero no me busques.