domingo, 17 de octubre de 2010

Desesperadamente Buscando a Ángela



Ese día extrañe mucho la cobertura del celular. Nunca he sido muy apegada a ese aparato más bien soy conocida por nunca contestar a tiempo o perderlo por las comisuras de los sillones hasta que no queda una pizca de batería y ni como marcarme para localizarlo. Pero esta vez me di cuenta de su importancia aunque claro, para cuando terminaron de tocar los Pixies ya no me quedaba ni una esperanza. Maldita sea el Corona Capital, el desierto de Sonora es más territorio Telcel que el Autodromo Hermanos Rodríguez. Mientras no me enlazaba la llamada me puse a buscar un par de piernas que me quedaban pendientes. Usted desde la comodidad de su casa imprima esta hoja y marque con una cruz las piernas que NO crea que son las de Ángela Pablo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué te digo que no te haya dicho? Te súper amo!

Es una lástima, ese día llevé unos vans de bota morados y unas medias que te hubieran encantado.

Ya, no le dejemos nada a la suerte la próxima vez.

NOCOOL dijo...

si te marco n_n

pasame tu cel.. pero aqui no! (yo digo pues... )
como en un mesesito me regreso a buscar tus piernas ;)