domingo, 27 de junio de 2010

This is a very personal song...






Y de pronto todo va a nuestro paso. Y que importan las mentadas de madre ,el trafico esta a nuestro disposición. Mejor deberían pensar en su edad y tenerle mas respeto. El trolebús es el sistema de transporte mas cortés que puede haber en todos los sentidos, quizás los años le enseñaron como portarse en ese servicial caballero de sombrero. Casi nunca comete descortesías viales apropósito, si acaso se la va luz y queda atravesado en pleno centro obstruyendo el camino de los estresados automovilistas, pero yo pongo las manos al fuego por él y juro que no es apropósito. Los chóferes siempre son los mismos y suelen decir –Buenas tardes, días , noches- -Que le vaya bien- -Con cuidado- aaah y otra cosa no se enojan cuando les das transvale. También cuenta con la ruta más entretenida, se suben siempre a cantar pero no de esos que cantan o tocan y les das limosna, se suben de los que cantan y es un empleo como tal. Se lo toman en serio y no quieren lástimas, quieren que pagues por su trabajo si es que lo hacen bien. Mis particulares favoritos: Él señor que canta como Antonio Aguilar casi puros corridos de caballos y un trovador con lentes cuadrados que un día le coqueteo a mi mamá. Mientras uno se deleita los oídos se pasa por el largo camellon de la Av. del Obrero (no me gusta decirle Juan Pablo II) y después que se llega al centro, por las viejas vecindades hasta llegar al Mercado Corona, donde se siempre se atora un ratito por el trafico pero da tiempo de ver las pitayas desde la ventana y que los muchachos que venden tacos en el mercado te avienten besos. Ya cuando se pone mas fresa el asunto, se va por todo Av. Vallarta y te deja en el punto más común de encuentro, el parque rojo de Barragán o el Hotel del Parque para tomarse una refrescante y embriagante bebida. Le sigue y uno se puede ir viendo los vestidos de novia y 15s de las tiendas y si hay va uno pensado cual esta padre o cual tenia un olán de mas y se veía ridículo. Le sigue y le sigue y las casotas abandonadas de la colonia Americana, la Av. Chapultepec y ya así hasta llegar a los Antiguos Arcos y la Minerva y ya se nos acabo el boleto de $6.00 pesos. Se puede tomar de regreso y se va por Av. Hidalgo pero yo particularmente prefiero el trayecto de ida que el de regreso.
Esta es la ruta del trolebús 500 u Obrero, pero la del 400 también esta buena, y goza casi de las mismas cualidades. Otras cosas buenas del trolebús son que :
1) Casi nunca va lleno así que la gente no te va pegando sus codos u otras extremidades.
2) Si no hay música en el trayecto invita a la reflexión e introspección de la vida, a recordar o a maquilar nuevos proyectos.
3) Si no hay música y uno viene con flojera de pensar siempre se puede oír con comodidad una conversación ajena.
4) Da toques si esta lloviendo… pero de esos toques divertidos.
5) Siempre es preferible sentarse por la vista panaramica en el asiento trasero que esta un poco mas elevado que los demás.
6) Se puede leer sin sentir mareos.

Le encuentro tantas cualidades y no creo que sean por ser casi el único medio de transporte que pase cerca de mi casa y me lleve a la civilización.

2 comentarios:

Ismoísta dijo...

Hermosa oda al trolebús.

Yo solía encontrar incómodo el silencio del trolebús, ahora lo encuentro suficientemente poético como para subirme aunque no sea necesario.

Oír una conversación ajena en el chato siempre es una gozada, en especial cuando es del chofe con alguien más.

Mis aventuras camioneras suelen ser más para mis adentros, siempre me quedó dormido...

NOCOOL dijo...

eso de las aventuras mas introspectivas me gusto n_n un coyotito en el trole tambien esta padre y si es cierto,la mayoria de los choferes del trole platican mucho con los usuarios...
a ver que dia nos encontramos ahi :)